18 de octubre de 2011

Gustave Flaubert

Cuando me encuentro con un libro tan vital y poderoso como La educación sentimental, vuelvo a ser feliz. Vuelvo a amar intensamente, la literatura, la vida, y a confiar en la humanidad. Cada vez que leo a Flaubert es un punto de inflexión. Flaubert me ha devuelto a la vida.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada