12 de septiembre de 2011

Montañas rusas

Piensa en lo bueno, la creatividad, sentir cosas que otros no sienten.
The thrill is gone

Ya no es divertido. Ya no es una gracia. Ahora me da un poco de vergüenza. Saber que he actuado porque mi cerebro está fallado. Siento mi creatividad como artificial, como no verdadera. Ahora tengo pena. Por no ser normal. Ahora sí me siento loca, pero ya no es divertido, ahora no me siento única, distinta, me siento fallada, rara.

(Fragmento de la novela Cambia el sentir un amante de Almendra Armendariz)

11 de septiembre de 2011

Nunca listos

Hay que estar preparado para no estar preparado.

10 de septiembre de 2011

Sólo faltas tú

En el balcón, el ruido no me deja escuchar la música. Dolor de cabeza. Una taza de té, una copa de vino. Una llamada de auxilio que se pierde entre los taladrazos. Víctor Jara diciendo “Paloma quiero contarte que estoy solo, que te quiero”. El amor, de eso se trata, de perder. De perder. Soñar, de soñar, de eso se trata. De cambiar, de cambiar, de eso se trata. De volver y volver, de terminar, de terminar, de eso se trata. De colores y de negro, de eso se trata. De verte con ella, de irme con él. Eso es. Eso es todo, no hay más.
Solitaria empedernida

Soy una solitaria empedernida. En el parque, sintiéndome parte y sintiéndome que no soy parte. La ciudad se mueve a su ritmo, vaivén tranquilo, de domingo, y yo a mi ritmo de torbellino, a mi ritmo de oasis, de volcán, de tregua.
Despedida

Creo que Neruda tenía razón cuando dijo "es tan corto el amor y es tan largo el olvido", y creo que cuando mi corazón descanse estaré bajo tierra. Tengo un impulso de vida constante que me hace ver lo bello, y seguir buscándolo. Doy gracias todos los días por esa sutil percepción que me mueve, me hace ver más allá y me da la posibilidad de expresarme. Creo que la valentía es una cualidad que me acompaña, la realidad nunca me es indiferente, y tengo la certeza de que llegaré lejos. Estoy segura que tú también. Gracias por todo.
Parresía y Eros

El sentimiento fuerte similar al amor me enredó un tanto. Recordé cuanto te admiro, cuan increíble me pareces, cuan interplanetaria es la sensación que te acompaña, que eres único, que eres frágil y delicado, que me gustaría abrazarte y cuidarte para siempre aunque no sea posible, recordé cuanto te amaba, recordé tu suavidad, tu magia, todo. Todo lo que te acompaña y que era un sentido para la vida en sí. Suficiente para ser feliz y vivir en plenitud, obviando el resto de las cosas que componen el existir y que ensuciaron nuestra relación y que son básicamente la realidad a la que hay que hacer frente, y al hacerlo, la existencia adquiere un cariz distinto y una belleza más duradera y profunda.