Noche de cazadores
Ya no puedo escribir cualquier asunto que venga a mi mente, como una
caminata en un gran bosque, con el olor de la lluvia, sino que estoy amarrada
por la trama de estas páginas. No puedo escapar de este personaje. Aunque
quisiera correr por las colinas. Me ata una forma de ser. Una manera de estar
en el mundo tan llena de música. Cuándo es el momento de entender todo esto. La
gran orquesta que se conjuga en mí. Que unas pastillas van a apaciguar. Para que
el río siga su cauce. Fuimos engañados por los cuentos de hadas. No había tal
historia. No era posible tal versión. Sólo quisimos sinceridad. No se nos fue
dada. Cuentos que duermen. Dónde están ahora. Esperando, para nunca despertar.
Soy una bella durmiente de carne y hueso. Anhelando un mundo mejor. Clamando por
ranas encantadas y carrozas. Suspirando por salir de esta historia. De esta
novela de cambios. Rogando por margaritas. Un poco de sol y nada más. Una
tregua de silencio. Un par de bosques. Una cabeza tranquila. Escuchar un poco
de música y escribir. Una mente que a veces se calma. Te pregunto si entiendes
estos terremotos, pero me miras perplejo. No importa, nos ata un deseo mayor.
Un deseo de seguir encontrándonos. Un deseo sublime de crear vida. La
aspiración de perpetuarnos juntos, en la mayor obra de arte que pueda crearse. La
gran ilusión de dejar de vernos todo el tiempo a nosotros mismos para dar
espacio a un nuevo ser hecho de música. Una llamada de atención al presente y a
la belleza. La invitación a ser realmente intrépidos y audaces en la creación.
De dar ese paso y saltar con valentía. Despegar los pies del suelo con
confianza. Darlo todo, por otro, por la belleza, por la creación, por inundar
el mundo de historias y música. Esta es la noche de cazar al deseo. De hacer
nuestra la alegría de una vez. Que se quede. De entregar al mundo algo frágil,
hermoso e invencible. Una esperanza gigantesca de estar firmemente en la
tierra. De no engañarnos más y ver lo que hay. Mirar a los ojos y despertar. Dejar
de divagar sin rumbo. Dejar de perder una y otra vez el sentido. Haré tantas
historias para ti como estrellas hay en el cielo. Y verás cuántos mundos
posibles nos rodean. No querrás dejar de soñar. No querrás que acabe nunca. Te
cantaré tantas canciones que no podrás dejar de sonreír. Te daré tantas flores
que observarás el mundo de colores. Pero intentaré que tu corazón tenga paz.
Que no te abrume el mundo como a mí. Que los mundos posibles no te destrocen.
Que se detengan las montañas rusas. No puedo mentirte, la existencia no se
detiene, aunque quieras. Es algo que debo decirte, querrás que a veces haya
pausas. Para poder respirar con tranquilidad, sin prisas que valgan. Pero el
tiempo no se detiene. No dejes que esa idea te paralice, porque puedes hacer de
él lo que tú quieras. No dejes que nadie te intimide, es tu tiempo. Dale un
sentido humano. Llénalo de lo más lindo que tienes dentro. Es tu deber y tu
bendición. Darle alas a tus horas. Hacerlas mágicas y livianas. Con poder de
transformación. Para cambiar el cemento por verde. El cielo gris por claridad. Harás
castillos en la arena como lo único válido. Vendrás a renovar este mundo. A
quererlos a todos, a dar energía y amor a los corazones. No aceptarás la muerte
de ningún ser vivo. Sabrás que todo lo que vive tiene alma. Las hormigas, los
helechos y las personas. Las voces que cantan. Tendrás discurso y acción
transformadora. Querrás ser amigo de todos. Sabrás que no existe solamente una
verdad, que todas las verdades son válidas. Que todos pueden opinar. Que la
verdadera participación nos hará mejores. Que la política nunca estará ausente
donde las personas quieran expresarse. Llevarás música a todos los rincones.
Darás alma a los cuerpos donde ella esté desapareciendo. Tendrás los pies tan
firme en la tierra, que ningún viento podrá llevarte, por muy fuerte que sea.
Tendrás la mirada tan decididamente puesta en las estrellas, que ningún
malintencionado podrá desviarte. No conocerás fronteras, el ancho mar será tu
amigo. Trabajarás arduamente para acabar con las barreras. Serás tú mismo, y
tratarás de hacerlo lo mejor posible. Para ese mundo que renace, doy un momento
de silencio, hago un espacio.
Algo largo para leerlo con resca, pero me encantó! saludos :)
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