Me entrego entera, pero siempre termino finalmente
atrapada en mí misma. Quizá por eso llega un momento en que mis relaciones se
acaban. La distancia indefectible entre dos seres humanos termina por matar una
relación. Porque no asumimos en plenitud nuestra soledad, que jamás seremos
capaces de fusionarnos completamente con alguien. O quizá será porque expresamos
la mitad de nuestros sentimientos, por miedo, vergüenza o alguna otra
inseguridad o deseo que nos censura. Siempre nos separa una distancia, incierta
pero considerable. El amor hace que la unión funcione por un tiempo, porque
conlleva una ignorancia deliberada, pero luego hay que hacer frente a una
realidad insoslayable. Finalmente siempre termino atrapada en mí misma y en mis
reflexiones. Una visión del mundo compleja que me separa. El atisbo de una
infinidad de revelaciones que están por llegar, pero que no terminan de
aparecer más que como la sensación de una intuición vital.
una de las cosas más terribles de nuestra existencia es que siempre estaremos encerrados en nosotros. somos seres solitarios intentado darnos a entender. pero aún asi estoy convencido que bajo ciertas circunstancias muy especiales se puede dar esa conexión de extasis. Lo he vivido, he estado tan conectado que la palabra empatia incluso llega a perder su significado.
ResponderEliminar