Parresía y Eros
El sentimiento fuerte similar al amor me enredó un tanto. Recordé cuanto te admiro, cuan increíble me pareces, cuan interplanetaria es la sensación que te acompaña, que eres único, que eres frágil y delicado, que me gustaría abrazarte y cuidarte para siempre aunque no sea posible, recordé cuanto te amaba, recordé tu suavidad, tu magia, todo. Todo lo que te acompaña y que era un sentido para la vida en sí. Suficiente para ser feliz y vivir en plenitud, obviando el resto de las cosas que componen el existir y que ensuciaron nuestra relación y que son básicamente la realidad a la que hay que hacer frente, y al hacerlo, la existencia adquiere un cariz distinto y una belleza más duradera y profunda.
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